VI JORNADAS DE TURISMO UNPA-UARG: ¿PORQUE HABLAMOS DE TURISMO Y MUNICIPIOS?



¿PORQUE HABLAMOS DE TURISMO Y MUNICIPIOS?

En los últimos años han aumentado los desplazamientos turísticos, tanto a nivel internacional como interno. En el segundo caso, muchos destinos han sido tocados por la “varita mágica” del turismo al ser elegidos por una demanda que ha encontrado en ellos la satisfacción a sus necesidades de ocio. Así, han comenzado a “crecer” alentados principalmente por los operadores y actores directos del turismo, priorizando los requerimientos de los visitantes y relegando las necesidades de la población local.
Esta situación ha llevado a los municipios a enfrentar el desafío de planificar el desarrollo turístico no sólo desde el punto de vista económico, viéndolo como una fuente de generación de empleos e ingresos para la localidad, sino también teniendo en cuenta las necesidades turístico–recreativas de la población local, con el propósito de que la mayoría tenga acceso a disfrutar de equipamientos e instalaciones de este tipo en su ciudad.
Es una realidad que no todos los destinos tienen las mismas condiciones para favorecer la actividad turística, ya que no poseen atractivos de un nivel que sustente la actividad de forma permanente. Sin embargo, también existe “desconocimiento de la realidad turística circundante”, es decir, la percepción subjetiva de que su territorio no es digno de llamar la atención de personas provenientes de otros destinos y, en consecuencia, no se hace ningún esfuerzo concreto para valorizar algunos de sus aspectos particulares.
“Cada localidad posee características propias que la distinguen. En esta distinción radica una potencialidad de desarrollo turístico. Incluso si los atractivos de una comuna no son de calidad excepcional, estos pueden ser aprovechados turísticamente, especialmente como complemento de atractivos existentes en comunas cercanas, prolongando la estadía del visitante en la zona, generando beneficios al conjunto de comunas implicadas.” (Sernatur, 1997, Turismo y Gestión Municipal)
El turismo es una actividad que contribuye a la transformación económica del destino, las sociedades que en él habitan y el entorno en el que se desarrolla y con el cual interactúa. Y la experiencia muestra que si el turismo no se desarrolla de manera planificada puede, en el mediano y largo plazo, llegar incluso a tener más consecuencias negativas que positivas sobre la economía, la sociedad y el medio ambiente local. Son las municipalidades, como responsables de asegurar la participación de la comunidad en el progreso económico, social y cultural del destino, las que deben intervenir tempranamente en el desarrollo del turismo, para que éste se transforme en una actividad permanente y sustentable, tanto desde el punto de vista ambiental como económico.
El desarrollo turístico sustentable se centra en tres principios básicos: la eficacia económica, la equidad social y la sostenibilidad ambiental. Antón Clavé y González Reverté (2005) se refieren al “triángulo de la sostenibilidad”, la OMT (1999) lo llama el “triangulo mágico”:
•             La eficacia económica implica que el turismo ha de ser ante todo una actividad generadora de rentas económicas para la sociedad y creadora de empleo digno y, de ser posible, cualificado. La eficacia económica, en términos sociales, no sólo supone rentabilidad empresarial y obtención de beneficios privados, sino más aún, reactivar y aumentar los niveles de bienestar de la comunidad en general.
•             La equidad social supone que el turismo ha de generar un reparto tanto de costes como de beneficios. No existe un proceso de desarrollo turístico equilibrado si aumentan las diferencias sociales y económicas internas de la sociedad o si se produce el beneficio excesivo de determinados grupos sociales o territorios frente a la marginación o empobrecimiento de otros.
•             La sostenibilidad ambiental implica la conservación y el respeto de los recursos y valores naturales que son la base de la propia actividad turística, y cuya existencia ha de ser garantizada en el futuro para el propio sostenimiento de la actividad y para asegurar el disfrute del medio por parte de las generaciones venideras.

La OMT, en base a la definición de desarrollo sostenible establecida por el Informe Brundtland, afirma que:
"el desarrollo del Turismo Sostenible responde a las necesidades de los turistas y de las regiones anfitrionas presentes, a la vez que protege y mejora las oportunidades del futuro. Está enfocado hacia la gestión de todos los recursos de manera que satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas, y a la vez que respeten la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de soporte de la vida" (OMT, 1999:22)
Este desarrollo debe ser pensado desde una óptica participativa, que se corresponde con la perspectiva del desarrollo endógeno que expresa que el desarrollo es un fenómeno integral que abarca las dimensiones políticas, económicas y culturales de la sociedad. Implica un proceso de “abajo-arriba” de las dinámicas y fuerzas que impulsan el desarrollo y necesariamente la potenciación de las capacidades locales, donde los actores de la comunidad son muy importantes.
Según Poggiese (2000) el desarrollo local debe diseñarse reuniendo varias condiciones:
• Metodología: Es necesario disponer y ejercitar una metodología adecuada a la complejidad abordada: deber ser interdisciplinaria, multisectorial y participativa.
• Efervescencia creativa: Está referido a un estado social-anímico de la población envuelta en el proceso de desarrollo local. El entusiasmo y la perspectiva hacia el  futuro facilitan la movilización social, generando una sinergia creativa e innovadora.
• Escenarios de planificación gestión: La planificación del desarrollo local debe realizarse en escenarios formalizados en los cuales una pluralidad de actores realicen en conjunto los trabajos correspondientes.
• Voluntad de asociarse: Existencia de una evidente voluntad de asociarse entre quienes se relacionan participativamente en un plan local.
• Ampliación democrática
• La voluntad política: Sin duda una condición sine qua non en cualquier definición sobre la promoción del desarrollo local.
Algunas de las fortalezas del desarrollo endógeno para que el turismo se convierta en factor de desarrollo a escala local se pueden enumerar de la siguiente manera:
• Genera una masa crítica de empresarios (del hospedaje, gastronómicos, del espectáculo, del entretenimiento, etc.) y emprendedores de diverso tipo (artesanos, guías, artistas, etc.) que van constituyendo un entramado productivo de base local que tiende a gastar y reinvertir los excedentes obtenidos en el propio territorio.
• El contacto entre estos empresarios tanto entre sí como con los demás actores se suele producir en una relación más de “cara a cara” lo que posibilita y facilita acciones “en red” que generen sinergia y mejoren el perfil del destino turístico.
• Genera empleos que dinamizan el mercado laboral local.
Entre las funciones que debería asumir el municipio, la más importante es, la de tener una visión de conjunto –sistémica– del desarrollo de la actividad y propender a crear las condiciones para atraer a los visitantes y a los empresarios turísticos externos y locales.
Esta función se puede ejercer mediante las siguientes actividades:
·              
    - Hacer un seguimiento al desarrollo de la actividad turística por medio de mediciones de los flujos turísticos recibidos, y el control de la calidad de los bienes y servicios entregados.
- Velar por la utilización racional del medioambiente natural y cultural del municipio, mediante el monitoreo permanente del estado de los atractivos turísticos naturales y culturales. 
- Promocionar el municipio en su conjunto en diferentes mercados preestablecidos estratégicamente (nacional, regional).
- Fomentar la asociatividad entre los empresarios turísticos y otros comerciantes locales.
   - Convocarlos en torno a la búsqueda de excelencia, la que se expresa en ofrecer bienes y servicios cada vez mejores a precios acordes con la calidad de éstos.
- Ofrecer y/o informar sobre posibilidades de capacitación en el rubro a los actores involucrados en su desarrollo.
- Obtener y entregar información permanente sobre la actividad turística regional, nacional e internacional.
- Gestionar y/o realizar mejoramientos de infraestructuras que vayan en beneficio del turismo, por ejemplo: accesos, rutas, puentes, servicios básicos (agua potable, alcantarillado, energía eléctrica, etc.). (Sernatur, 1997, Turismo y Gestión Municipal)

El municipio no es el único responsable del desarrollo turístico, ya que en esta actividad intervienen directa o indirectamente muchos actores sociales, por ejemplo, comerciantes, empresarios turísticos, servicios públicos, entre otros. Sin embargo no puede renunciar a su rol orientador de la actividad turística a nivel local.
Tanto la planificación del turismo de base local como la gestión sostenible deben estar centradas en las nuevas tendencias de la demanda y en la inclusión del sector privado y la comunidad, de forma tal que se genere un proceso continuo, de largo plazo y participativo. 
En este contexto, es importante entonces, que desde la universidad se generen espacios de discusión y análisis, con la intervención de los diferentes actores que interactúan en la actividad, en la búsqueda de las mejores opciones de desarrollo turístico para los municipios.

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